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Nessun Dorma (Que nadie duerma)

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Re: Nessun Dorma (Que nadie duerma)

Mensaje por Ichinose Hitomi el Mar 15 Abr 2014, 20:17

[FDP: Perdona la extensión. Avísame si te molesta y no volverá a repetirse]

El médico se mantuvo tranquilo, al menos a sus ojos. Eso, además de hacerle ver a sus ojos como todo un profesional, le tranquilizó. Estaba volviendo a prestar atención a los detalles que ella siempre se había esmerado en apreciar, que tenían que ver con la expresión corporal, con cómo se comportaba la gente en las circunstancias que le envolvían, con cómo se comportaba el cuerpo bajo control, o sin él. Eso significaba que al menos sus reflejos se habían activado, ya que los había entrenado de tal manera que se había convertido en ella en algo natural...

Se estaba normalizando...

Cuando le informó de que había dos de sus compañeros fuera, la mujer hizo por sonreír como pudo, agradecida no sólo de saberlo, si no de que la fueran a permitir verlos. Sin embargo, su tranquilidad se fue al traste en cuanto el hombre comentó lo de su internamiento. Aquello hizo que un escalofrío le recorriera el cuerpo de pies a cabeza. No es que el hecho de haber ido a tratamiento le hubiese resultado traumático, la verdad es que fueron muy comprensivos y la trataron muy bien. Pero era un periodo de su vida que creía superado, y ahora parecían pensar que era una recaída...

Fue valorar esa posibilidad lo que hizo que sus nervios se abrieran a flor de piel por un momento...

- ¿¡Dos dias?! - espetó, con la boca totalmente abierta, y los ojos como platos. Luego negó con la cabeza, tratando de asimilarlo. Aquello era una eternidad.

Trató de dominarse, pero volvió a recorrerla otro escalofrío. Se abrazó los hombros un momento, acariciándose para darse calor. Como si repentinamente se hubiera destemplado. En ese momento entraron sus dos compañeros. La preocupación les asolaba el rostro y ella supo leerla lo bastante rápido para sentirse culpable. La mas joven miró primero al médico, y a pesar de la preocupación pudo ver que se le encendían los ojos como si tuviera hambre. Todos conocían la precocidad de la joven Road. Rem le dirigió un saludo, inclinando la cabeza y después los dos se acercaron a la cama. Ella tendió una mano a cada uno, y sus compañeros las cogieron con suavidad. En esos momentos fue mas que palpable el cariño y la compenetración que había entre ellos.

- ¿Como estas, Mask? ¿te encuentras mejor?- preguntó la mas joven, sentándose a un lado, mientras el chico se quedaba de pie.

- Bien. No se que ha pasado...- empezó a excusarse ella.

- Déjalo, lo importante es que estés bien y que te recuperes. - respondió tajante Rem. Podía parecer un chico de lo más seco, pero en el fondo tenía un corazón enorme y quienes habían aprendido a comprenderlo lo apreciaban precisamente por ser tan directo.

- ¿Y que pasa, te llevamos a casa o...?

- No... - dijo ella negando con la cabeza débilmente, sin mirarlos. Ambos se miraron entre ellos sin comprender - Quieren que me quede un par de días...- dijo ella entonces, generando tras esa respuesta un intenso silencio. Ambos la miraron fijamente un largo rato, e intercambiaron miradas.

- Oh, Mask...- suspiró entonces la rubia, y no pudo reprimir envolverla entre sus brazos, haciendo que la morena respondiera igual. Rem acarició su espalda con cuidado en un gesto casi paternal.

- Nos encargaremos de todo, no te preocupes. Pero haz el favor de recuperarte pronto . - el chico ayudó a la rubia a levantarse de la cama, y la cogió del brazo. Ella estaba haciendo pucheros.

- Si necesitáis cualquier cosa...- empezó de nuevo, pero dejó la frase suspendida en el aire.

- Lo mismo te digo. - cortó él, de nuevo, en seco.

Ella le dirigió una sonrisa triste. Ambos se despidieron con un asentimiento y le dirigieron una reverencia al médico, agradeciéndoles haberles dejado entrar a verla. Cuando sus figuras desaparecieron, ella se recostó de nuevo en la cama, derrotada. Se llevó una mano a los ojos tratando de ocultar así la intensa luz blanca que entraba por ellos. Luz de hospital. Ahora sólo tenía ganas de echarse a llorar. Pero tenía algo que hacer antes de eso.

- Doctor... - dijo entonces dándose cuenta de que no recordaba el nombre que le había dicho. Algo raro en ella. Negó la cabeza al darse cuenta, pero volvió a mirarle y le dirigió una suave sonrisa agradecida, todo de lo que era capaz- Muchas gracias. - añadió, haciendo que en el momento en que las pronunciara aquellas palabras valiesen tanto como oro hilado.
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Re: Nessun Dorma (Que nadie duerma)

Mensaje por Gyro Zeppeli el Miér 16 Abr 2014, 20:19

[FDP: No te preocupes. No me molesta, para nada, antes agradezco tu esfuerzo]

Había algo en el trato con esa mujer que lo hacía dudar; un retazo de melancolía que no podía dejar de sentir cuando hablaba, cuando escuchaba, incluso cuando sonreía. Era de agradecer que sus acompañantes fueran tan afectuosos con ella; eso le garantizaba que no se quedaría sola en su estadía en aquel lugar, y que tampoco estaría en riesgo de caer directo en las fauces de lo que fuera que se hubiera apoderado de su mente cuando se desmayó. Lógicamente no se le escapó la mirada  tórrida de la chica rubia que parecía una muñeca, pero no reaccionó sino con la cortesía propia de un médico. Hizo lo mismo con el hombretón que entró al cubículo, y no dijo nada mientras hablaban con la paciente.

Se veía a leguas que ese aprecio que había sospechado era más profundo que una simple amistad entre colegas: Ichinose parecía una líder para ellos, una amiga de esas que no se consiguen en todas partes, o tal vez una mentora que los había guiado desde hacía mucho tiempo. Eran esa clase de momentos en que un lugar tan frío y solitario cómo una sala de emergencias en la madrugada parecía un lugar casi acogedor, además le permitía a Gyro recordar porqué había elegido esa profesión y no otra. Cuando los dos visitantes se fueron, se despidió de ellos correspondiendo a sus agradecimientos y sus reverencias, ya había oído suficiente para tener el coraje de explicarle a Ichinose porqué había decidido dejarla allí por dos días.

Pero ella se le adelantó, agradeciéndole con una sonrisa a pesar de lucir destrozada por alguna tristeza que él no conocía. –De nada, señorita Ichinose…- le respondió, suspirando y acercándosele –Dentro de poco la acompañaré junto con una enfermera a una habitación, allí podrá descansar cuanto necesite y recibir visitas si así lo desea. Por favor entienda que…- ¿Que qué? ¿Qué nada de lo que le iba a decir estaba en los manuales de procedimientos? ¿Qué cualquier otro le hubiera dicho que se fuera a casa con una orden para que fuera al psiquiatra? ¿Qué esa era la parte que más le costaba de ser médico? Tal vez la última -…no decidí internarla por gusto, sino porque su historia clínica es muy clara con ésta clase de cosas: me temo que eventos pasados, mezclados con su agotamiento hicieron que se desmayara y tuviera esa pesadilla que la terminó despertando-

Temía estar diciendo demasiado, pero temía aun más que ella no entendiera la razón detrás de su estadía en aquel lugar –Espero que aquí pueda descansar, aunque esto no sea de su agrado: me alegra que tenga amigos cómo esos, y espero que con su ayuda usted pueda sentirse mejor de lo que sea que esté causándole problemas- No quería ahondar más en eso; no sólo sentía que no era su asunto, sino que además ya le parecía que había hablado demasiado.
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Re: Nessun Dorma (Que nadie duerma)

Mensaje por Ichinose Hitomi el Dom 25 Mayo 2014, 11:46

[FDP: disculpa la tardanza, lo siento mucho]

Siguió con la mirada a sus dos compañeros, hasta que desaparecieron tras la pantalla del cubículo. Sus figuras se oscurecieron convirtiéndose en sombras, que temblaron mientras se arrastraban fuera de su campo de visión. Su mirada se quedó suspendida, pero volvió a centrarla en el doctor cuando éste se dirigió a ella. A medida que hablaba, ella dibujó un atisbo de sonrisa, que se depositó con delicadeza en la comisura de sus labios. Esta vez fue genuino, no tuvo que esforzarse lo más mínimo. Al fin y al cabo apenas le quedaban fuerzas para hacerlo...

Trataba de explicarse, de justificar que el hecho de que tuviera que dejarla ingresada. Era algo que demostraba una gran amabilidad por su parte, cualquier otro médico no daría tantas explicaciones, y mucho menos con el tipo de historial que ella tenía...

Lo entendía perfectamente, pero no le gustaba estar en el hospital. En realidad, no conocía a nadie que le gustara estarlo, claro, pero al menos podía agradecer el hecho de que no fuese por nada relativamente grave. Había mucha gente entre esas paredes que estaba diciendo adiós lentamente a la vida, gente que daba en esos momentos sus últimos alientos...

Aquella imagen la llenó de pena y se esforzó por excluirla de su mente...

- Sé que mi pasado no da muchas más opciones doctor... Pero me gustaría que supiera... bueno, no soy muy buena paciente. - dijo encogiéndose de hombros, respiró profundamente antes de continuar e hizo un esfuerzo por levantar una mano alargándola hacia el doctor - pero le prometo que lo intentaré...- añadió intentando estrecharla si él le tendía la suya de vuelta.

Sería más una caricia que un apretón, pero aún así intentó que ese gesto reflejara todo el agradecimiento que sentía ahora por él. En ese momento percibió que el doctor tenía unos hermosos ojos verdosos, y un rostro de lo más expresivo. Se percató del motivo que había llevado a Road a mirarle de esa manera...

- Yo también lo espero doctor...- añadió ella, antes de reclinarse levemente en la cama. La luz blanca la cegó por un instante. Cerró los ojos un momento, y se dejó descansar, lánguida, sobre la cama...
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